sábado, 3 de septiembre de 2016

EL ROSTRO Y EL ALMA

EL ROSTRO Y EL ALMA   
                                                          El mas bello y santo rostro

El rostro y el alma comentarios: El rostro espejo del alma





Es bello extasiados, porque, está lleno de belleza. El rostro “feo” de Sócrates porque expresa la hermosura de todo el hombre y de este hombre concreto. Esta “optiman dispositionem”, como dice el
Aquinate, alcanza su máxima significación en la cabeza (caput) que “mira hacia lo más excelente del mundo” mientras que sus pies
hollan lo más inferior; posee pues “una óptima disposición respecto del todo” Allí, en la cumbre de la disposición, brilla el rostro del hombre. Sea “bonito” o “feo”, el rostro muestra y oculta, pero sobre todo  la unión alma-unidad cuerpo-alma o alma-cuerpo. Es símbolo de la racionalidad y de la voluntariedad de todo el sujeto que me mira y habla conmigo. Acierta la máxima popular que dice que “el rostro es el espejo del alma”; en realidad, espeja o refleja el todo. A medida que pasa el tiempo, vamos
“esculpiendo” el rostro desde dentro y en muchos casos egregios se ha logrado una gran belleza en un rostro de facciones feas.

Sabemos que
Aristófanes, sobre todo en las nubes, se burlaba de la “fealdad” de
Sócrates: ésta es confirmada por Jenofonte y por Platón. El primero
recuerda que es parecido a los silenos y en la misma obra es el propio Sócrates quien habla de su fea nariz respingada

. Recuérdese que los Seilenoi pertenecían al elemento masculino de la bulliciosa escolta de Dionisos y se caracterizaban por su fealdad; así lo reconoce Platón cuando dice que “es lo más parecido a los silenos” ; pero aquí, el sileno Sócrates con sus palabras nos pasma, no posee y nos deja
Podría también tomar el camino inverso poniendo un ejemplo
Opuesto: un rostro “bello” (por sus facciones) puede
Ser  expresión de una interioridad ; es decir, fea en sentido moral por la depravación progresiva del sujeto; sigue cumpliéndose en este caso la máxima popular “el rostro es el espejo del alma”. Prefiero los ejemplos positivos, como hace
Gregorio de Niza, para quien el rostro muestra la música “que se hace oír en el organillo humano” como “una mezcla de flauta y
de lira” y así las mejillas, la lengua, los labios que, cuando se abren
o se aprietan, “hacen el mismo efecto que los dedos de quienes regulan el aire de la
flauta y la armonía del canto”.
La armonía del “canto” metafísico puede contemplarse en
esa “llanura
de la verdad” que es la  sobre la cual el tiempo y la experiencia va
dibujando  su secreta historia; signo de la racionalidad del hombre, termina en la playas de las que sombrean la “ventanas del alma” que son los  Fray Luis de León, hablando del alma y Cristo su esposa, utiliza la imagen del amor esponsalicio y dice: “porque una gran parte de la hermosura está en los ojos, que son espejo del alma y el más noble de todos los sentidos”; son, por eso “como de paloma”; la apreciación del otro “comienza por los ojos” pues en ellos “se descubre o se muestra la belleza o torpeza del alma interior, y por donde entre dos personas más se comunica y enciende la afición”

En cierto modo, los ojos son su mirar. En el mirar se revela el hombre todo y en él, el mismo ser del todo; por eso, la
recta mirada es y es en cierto modo dulce ; es mostración del
yo desnudo y presencia de lo otro en su interior. Esa
mirada de pupila a pupila de un extremo momento límite en el cual dos personas se han dado  “esculpiendo” el rostro desde dentro y en muchos casos sin ver ennegreciente (la “mirada” de Sartre) que trata de reducirme a su para-sí, o sea a la nada ; sólo el espíritu del mal, que es destructivo del ser y del hombre puede, desde sus ojos, “mirar” de esa manera.
Todo el rostro está cifrado en la boca , y hasta cierto punto, podemos descifrarlo: los labios de mi padre, finos y apretados sobre el mentón fuerte, significando la recta severidad de su carácter;
simultáneamente, las comisuras levemente levantadas, eran las puertas de la sonrisa y del buen
humor; la sonrisa melancólica y enigmática de mi madre, expresiva del largo tiempo de la prueba. Los innumerables signos de
la boca que desciframos revelan el centro “muy interior” del alma.

Vehículo de la palabra interior que, pronunciada fuera, encarna sonoramente la verdad:
por eso la tradición originaria asignaba a la respiración (que mi boca
exhala) cierto poder espiritual que delata mi ritmo interior.
También es el vehículo de la voz . Como exclama el autor de el Cantar de los Cantares
en la inmortal traducción de Fray Luis: “Voz de mi Amado
es ésta” (nº 25), “suene tu voz suave, hermosa estrella”(nº 50-1). Así, en el sentir fundamental corpóreo, cada sentido, como ventana de una alta torre (figura del hombre) pre-anuncia la conciencia que es reflejo intencional del todo y de sí mismo. Quizá por eso Orígenes se sintió

autorizado –en el plano del misterio- a sostener la existencia de los
sentidos espirituales, aunque ni los ojos corporales ni el oído sensible se impresionen, ni el tacto palpe: este acontecer sucede pasivamente en el
alma. Orígenes cree descubrir un sentido de visión que ve cosas superiores a los cuerpos; de audición que escucha voces no sensibles; de gusto que es
capaz de saborear el Pan vivo bajado del Cielo (Jn, 6,33); de olfato
que siente el “buen olor de Cristo para Dios” (2 Cor. 2, 15); de tacto
por el cual el Apóstol San Juan dice “haber palpado con las manos
el Verbo de la Vida” (I Jn, 1, 1). Y así, los sentidos sensibles sirven al modo de espejo para vislumbrar los divinos sentidos

.
El término “espejo” ( speculum ) en sentido metafísico, significa,
inmediatamente, tabla de cristal azogada por la parte posterior para que refleje los objetos exteriores; mediatamente, y en sentido meta
físico, puede decirse que el rostro es como el cristal azogado
que refleja el alma que da el ser al todo. Por eso “refleja” a todo el hombre.
5.
El alma y las manos

. Así sucede también con las manos, tal
como lo indicó Aristóteles en su conocido texto, en el cual subrayo algunos términos: “Hay (...) semejanza entre la mano y el alma. Como la mano es el instrumento de todos los instrumentos, así el entendimiento es forma de las formas, y el sentido es forma de lo sensible”

Esa semejanza en efecto, como sagazmente comenta Santo Tomás, significa que el alma se hace todas las cosas en cuanto “el intelecto en acto es lo entendido en acto”

En esto se asemeja a la mano pues, en cuanto “instrumento de los
instrumentos” la mano ha sido  al hombre “en lugar” de los órganos 
con los que se ha provisto a los animales; análogamen
te, el alma ha sido  al hombre “en lugar” de las formas de todas las cosas para que pueda ser en cierto modo todas ellas cuando las conoce; de ahí
que el intelecto

sea potencia receptiva de todas las formas sensibles. De análogo modo, la mano puede asir o prender –inmediata o mediatamente- todas las cosas; es decir, puede asir o tocar todo el mundo tangible
aunque éste sea signo de un mundo in-tangible; en cierto modo la mano se hace todas las cosas sensibles cuando las ase o cuando esboza este asimiento.
La mano es signo de la racionalidad humana y tiene, por eso,
estrecha relación con la posición erecta. De ahí que sean
simultáneas inteligencia, posición erecta y manos. Jean Brun, en su
excelente libro sobre la mano y el espíritu,  muestra la estrecha correlación existente entre el verbo francés  (prender, asir) y comprende (comprender).

. En castellano, la primera acepción de “prender” es asir ; la tercera acepción de comprender es entender , penetrar intencionalmente una cosa; muy agudamente Brun hace notar que “la mano ase y toca lo que mueve, pero no puede ni asir ni tocar aquello que la mueve”. Así debe ser, porque cuando se vale de un instrumento (esta lapicera) la mano se comporta como causa instrumental subordinada (instrumento de instrumentos) a la causa principal que es mi voluntad iluminada por mi inteligencia. Si fuera
más lejos, entonces (en virtud del acto de ser participado de mi apetito racional) debería sostener que su influjo proviene de la
causa principal absoluta ... y la mano no puede asir ni la voluntad
ni la Causa absoluta. Pero su prender esto o aquello permite comprender  esto o aquello. Quizá por eso Brun sostiene “que todos los verbos de la mano acaban remitiéndonos a lo inasequible, del mismo modo que las palabras nos
remiten a lo inefable”.
 Entonces no resulta suficiente el análisis
fenomenológico de Heidegger: al considerar la espacialidad
del “ser-ahí” sólo percibe “lo a la mano” de la cotidianeidad; lo
útil es carácter de “lo a la mano” como su pertenencia a un todo de útiles

. Es también así pero es inconmensurablemente más, porque “lo a la mano” sólo secundariamente es un plexo de útiles pues la mano prende y comprende, ase y “entiende”; por eso, la orientación, el saludo, la caricia, el don de las manos abiertas o
la ira de las manos cerradas, trascienden a todos los
útiles. En este sentido, es verdad que el hombre “tiene” las manos (porque son un don) pero, estrictamente hablando, es sus manos.



Por ello el hombre, “toca”, “palpa”, transmite la veneración, el amor o el odio, la plegaria o el desaliento... y también “fabrica” instrumentos. Ni antes ni después, ni por encima ni por debajo, nadie “tiene” manos. Sólo el hombre es sus manos.
Nuevamente acierta Brun en su notable libro cuando afirma
que “la mano debe ser considerada como la verdadera medida del
hombre, porque es a la vez aquello por lo que el hombre mide y aquello por lo que él se mide”.

Al medir, inmediata o mediatamente, pre-conoce; “rodea” el
objeto o la persona, “entreabre” o “estira” el hombre las manos y
comprende aquello que “prende” o ase. Uno sabe cuando
alguien (una persona) “va a tocar”, va a “palpar” o a “explorar”
... y comprende cuando  ase. Y todo cuanto rodea al hombre es
Asible.
. Lo ase y lo mide por medio de instrumentos (desde los más primitivos a los más tecnificados) o lo ase
sin medios. El hombre es, pues, sus manos y por ellas
ase todo lo asible.

Para la tradición primordial, los cinco dedos de la mano son figura del hombre entero que consta de cabeza y cuatro miembros; sin entrar en la simbología de los dedos, uno por uno, es suficiente
señalar cómo el índice es signo de autoridad. En la Capilla Sixtina, en el fresco de Miguel Ángel, la mano del Señor “indica” con el índice extendido el acto de crear al hombre. 


Pero, más allá de esta simbología, para la tradición integral que ha
desmitificado y transfigurado todo cuanto existe, la mano expresa todos los sentimientos humanos transfigurados por la fe. El padre que “pone la mano” sobre la cabeza de su hijo, la mano del sacerdo
te que bendice; las manos del que recibe el orden sagrado, consagradas por la “imposición de
las manos” del Pastor. La mano es pues signo de poder, de fuerza, de amor; también en ella se engarzan ciertos signos: el anillo del Pastor, la alianza de los esposos como promesa de fidelidad. El hombre es sus manos y por ellas ase todo lo asible y, en la liturgia, ase lo aparentemente inasible


viernes, 2 de septiembre de 2016

EL DEMONIO ¿ QUÉN ES

EL DEMONIO ¿QUIÉN ES?

El posee distintos nombres. Aparece como Satanás o Satán (Job, 1, 6), que significa el Adversario o el Acusador (Ip. 12, 12). Es la serpiente que tienta a nuestros primeros padres, haciéndolos caer (Gén. 3, 1); y a Nuestro Señor, (S. Mt. 4, 1- ; Mc.1, 12 -13; Lc. 4,1; Mc.1, 12 -13; Lc. 4,1
-


13), por quien sale derrotado. El Apocalipsis lo hace sinónimo del Dragón, del diablo  (Ap. 12, 9; 20, 2). Es el seductor del mundo entero, arrojado a la tierra con sus ángeles.
Lucha contra S. Miguel, el ángel del Señor; es lo contrario a este santo ángel, pues Miguel significa: ¿Quién como Dios?; lo contrario al grito del demonio, que es Non serviam: no serviré (Jer. 2, 20).
El demonio es denominado por Cristo "el príncipe de este mundo" (cfr. Jn. 12, 31;14, 30; 16, 11). Es el Maligno, bajo cuyo poder yace el mundo entero (Jn. 5, 19).
Los demonios son espíritus caídos. Fueron creados por Dios como ángeles buenos, pero se levantaron contra El. Quisieron prescindir de Dios, no someterse a El. El profeta Isaías describe la caída de este lucero brillante. "¿Cómo caíste del cielo, lucero brillante, hijo de la aurora, echado por tierra el dominador de las naciones? Y tu decías en tu corazón: subiré a los cielos, en lo alto, sobre las estrellas del cielo, elevaré mi trono y me sentaré en el monte de la asamblea, en las profundidades de Aquilón. Subiré sobre las cumbres de las nubes, y seré
igual al Altísimo. Pues bien, al seol has bajado, a las profundidades del
abismo" (Is. 14, 12-15); leemos en la carta de San Judas: "A los ángeles que no guardaron su principado y abandonaron su propio domicilio los reservó con vínculos eternos bajo tinieblas para el juicio del gran día" (6); San Pedro habla de los "ángeles que pecaron" (Pedro2, 4), y que "Dios no perdonó observa San Juan sino que, precipitándonos en el
Tártaro, los entregó a las cavernas tenebrosas, reservándolos para el juicio" (I J n. 3, 8).
Pero los demonios, antes de pecar y condenarse, de elegir en contra Dios, eran buenos. La Iglesia, en el Concilio Lateranense IV (1215) enseña que el diablo (o Satanás) y los,otros demonios fueron "creados buenos por Dios, pero se han hecho malos por su propia
voluntad". Se condenaron porque quisieron. La S. Escritura dice que "el diablo desde el principio peca" (I Jn. 3, 8), y es "homicida desde el principio y no se mantuvo en la verdad, porque la verdad no estaba en él" (Jn. 8, 44).


El demonio, que es un ser perverso y pervertidor, recibe distintos nombres, según
las Sagradas Escrituras:
"Encontramos muchos otros nombres que describen sus nefastas relaciones con el hombre: "Belcebú" o "Belial",
"espíritu inmundo", "tentador", "maligno" y finalmente 
" anticristo" Se le compara a un "león", a un "dragón" y una "serpiente". Muy frecuentemente para nombrarlo se ha usado el nombre "diablo" del griego diabollein (del cual "diabolos"), que quiere decir:
causar la destrucción, dividir, calumniar, engañar. Y a decir verdad todo esto sucede desde el comienzo por obra del espíritu maligno que es
presentado en la Sagrada Escritura como una persona, aunque se afirma que no está solo:
"somos muchos", gritaban los diablos a Jesús en la reunión de los gerasenos; "el diablo y sus ángeles", dice Jesús en la descripción del juicio futuro."
EL PECADO DEL DEMONIO
Los nombres indican siempre la realidad. La palabra diablo, viene del griego día: separar, y balo: tirar. El diablo es el que tira separando su propio ser de Dios. La soberbia es la actitud que rige este gesto terrible.
Al rechazar a Dios, Suma Verdad, se convierte en príncipe de la mentira. La mentira no sólo es contraria a la verdad, sino que es su perversión. La mentira es el arma predilecta y el humo de Satanás. Al diablo se le cae la baba por la mentira o, mejor aún, es su baba. Al no mantenerse en la verdad (cfr. S. Jn. 8, 44), se hace opositor de la Verdad, que es Dios. El
pecado de Satanas consistió en "el rechazo de la verdad sobre Dios, conocido a la luz de la inteligencia y de la revelación como Bien infinito, amor y santidad subsistente. El pecado ha sido tanto más grande cuanto mayor era la perfección espiritual, y la perspicacia
cognoscitiva del entendimiento angélico, cuando mayor era su libertad y su cercanía a Dios.Rechazando la verdad conocida sobre Dios con un acto de la propia libre voluntad, Satanás se convierte en "mentiroso" cósmico y "padre de la mentira". Por esto vive en la radical e irreversible negación de Dios y trata de imponer a la creación, a los otros seres creados a imegen de Dios, y en particular a los hombres, su trágica "mentira sobre el bien" que es Dios. En el libro del Génesis encontramos una descripción precisa de esa mentira y falsificación de la verdad sobre Dios, que Satanás (bajo la forma de serpiente) intenta transmitir a los primeros representantes del género humano: Dios sería celoso de sus
prerrogativas e impondría por ello limitaciones al hombre. Satanás invita al hombre a liberarse de la imposición de este yugo, haciéndose "como Dios" Pero él no se queda solamente en la mentira, sino que odia lo bueno y ama lo malo. Es el Rey de la iniquidad, quiere sembrar el mal en toda la creación. "En esta condición de mentira existencial Satanás se convierte -según San Juan- también en homicida, es decir,
destructor de la vida sobrenatural que Dios había injertado desde el comienzo en él y en las creturas hechas a "imagen de Dios":
los otros espíritus puros y los hombres; Satanás quiere destruir la vida según la verdad, la vida en la plenitud del bien, la vida sobrenatural
de gracia y de amor. El autor del libro de la Sabiduría escribe: "...por envidia del diablo entró la muerte en el mundo, y la experimentan los que le pertenecen" (Sab. 2, 24). En el Evangelio Jesucristo amonesta: "...temed más bien a aquel que puede perder el alma y el
cuerpo en la gehena" (Mt. 10, 28)" (Juan Pablo II, ibíd.). Y, por último, es el príncipe de la envidea. Y así como la envidia es entristecerse por
el bien del otro, así el demonio no soporta la felicidad eterna del hombre en Dios y que los hombres puedan salvarse. Por ello, su actuación es combatir al hombre, ponerle todo tipo de obstáculos, de trabas, en definitiva, alejarlo de Dios para siempre. "Según la Sagrada
Escritura, y especialmente el Nuevo Testamento, el dominio y el influjo de Satanás y de los demás espíritus malignos se extiende al mundo entero. Pensemos en la parábola de Cristo sobre el campo (que es el mundo), sobre la buena semilla y sobre la mala semilla que el
diablo siembra en medio del trigo tratando de arrancar de los corazones el bien que ha sido "sembrado" en ellos (Mt. 13, 38-39). Pensemos en las numerosas exhortaciones a la vigilancia (Mt. 26, 41), a la oración y al ayuno (Mt. 17, 21). Pensemos en esta fuerte afirmación del Señor: "Esta especie (de demonios) no puede ser expulsada por ningún
medio si no es por la oración" (Mc. 9, 29). La acción de Satanás consiste ante todo en tentar a los hombres para el mal, influyendo sobre su imaginación y sobre sus facultades superiores para poder situarlos en dirección contraria a la ley de Dios. Satanás pone a prueba incluso a Jesús (Lc. 4, 3-13) en la tentativa extrema de contrastar las
exigencias de la economía de la salvación tal como Dios la ha preordenado. No se excluye que en ciertos casos el espíritu maligno llegue incluso a ejercitar su Influjo no sólo sobre las cosas materiales, sino también sobre el cuerpo del hombre, por lo que se habla de "posesiones diabólicas" (Mc. 5, 29). No resulta siempre fácil discernir lo
que hay de preternatural en estos casos, ni la Iglesia condesciende o secunda fácilmente la tendencia a atribuir muchos hechos a intervenciones directas al demonio, pero en principio  no se puede negar que, en su afán de dañar y conducir al mal, Satanás pueda llegar a esta
extrema manifestación de su superioridad" 
LAS REDES SATÁNICAS
Desde el comienzo, el demonio actúa tentando al hombre; busca
que se le sometan a él. Nuestros primeros padres- Adán y Eva-
caen por las tentaciones del demonio. Ellos cometen el pecado que se denomina pecado original, un pecado que pasa a todos los
hombres, menos a la Virgen María y a Cristo: "en Adán hemos muerto todos" (I Cor. 15-22), dice S. Pablo.
Nuestros protoparentes pasan de la familiaridad a la enemistad con Dios. Sin embargo, Dios les promete una gran ayuda: la promesa de un Salvador en el Protoevangelio. Es cuando le dice a la serpiente: "Pongo perpetua enemistad entre ti y la Mujer y entre tu linaje y el suyo. Este te aplastará la cabeza y tú le acecharás el calcañal" (Gén. 3, 15).
En este pasaje se promete la venida del Redentor y de la Nueva Eva que es la Virgen María. Cristo, en el plan de Dios, es el Restaurador de todas las cosas y el Salvador de todos los hombres.
El hombre, por lo tanto, tiene delante de sí la ayuda de Dios y, por otro lado, las tentaciones que el demonio le propone. El poder de Dios es infinito, en cambio el demonio posee un poder limitado. "El poder de Satán no es infinito. No es más que una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero sólo creatura: no puede impedir la
edificación del Reino de Dios. Aunque Satán actúe en el mundo por el odio contra Dios y su Reino en Jesucristo, y aunque su acción cause graves daños- de naturaleza espiritual e indirectamente incluso de naturaleza física- en cada hombre y en la sociedad, esta acción es
permitida por la divina providencia que con fuerza y dulzura dirige la historia del hombre y del mundo. El que Dios permita la actividad diabólica es un gran misterio, pero "nosotros sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman" (Rom. 8, 28)"
( Catecismo de la Iglesia Católica. El demonio actúa eficazmente no sólo por su astucia, sino cuando el hombre le presenta flancos débiles. Esto ocurre, por un lado, cuando el hombre niega la existencia del
demonio, cuando está carente de Dios, o cuando vive en la esclavitud de las pasiones desordenadas. "El influjo del espíritu maligno puede ocultarse de forma más profunda y eficaz: pasar inadvertido corresponde a sus intereses. La habilidad de Satanás en el mundo
es la de inducir a los hombres a negar su existencia en nombre del racionalismo y de cualquier otro sistema de pensamiento que busca todas las escapatorias con tal de no admitir la obra del Diablo. Sin embargo, no presupone la eliminación de la libre voluntad y
de la responsabilidad del hombre y menos aún la frustración de la acción salvífica de Cristo. Se trata más bien de un conflicto entre las fuerzas oscuras del mal y las de la Redención. Resultan elocuentes a este propósito las palabras que Jesús dirigió a Pedro al comienzo de la Pasión: "...Simón, Satanás te busca para zarandearte como trigo;
peor yo he rogado por ti para que no desfallezca tu fe".
La verdadera resistencia de cada alma, se da mediante la ayuda de Dios por la Sangre de Cristo. La grandeza de un alma está cuando se apoya más en Dios que en sí misma. Dios nos hace fuertes, nos eleva y diviniza. Dios le dice, por ejemplo, a Santa Catalina de Siena, que "nada debe temer por cualquier combate o tentación del demonio que le sobrevenga, porque yo los he hecho fuertes y les he dado firmeza
de voluntad, robustecida en la sangre de mi Hijo. Ni el demonio ni criatura alguna os puede cambiar esta voluntad, porque es vuestra y yo os la di juntamente con el libre albedrío. En vuestro poder está, pues, con el libre albedrío, guardarla o abandonarla según os plazca. Es un arma que vosotros podéis poner en las manos del demonio, y es exactamente
como un cuchillo, con el cual os hiere y os mata. Mas, si el hombre no pone este cuchillo de su voluntad en las manos del demonio, no consintiendo a las tentaciones y sugestiones suyas, nada hay capaz de herirle con culpa de pecado. Antes al contrario, por ello se verá
fortalecido, si abre los ojos de su entendimiento para comprender mi caridad, que es la que permite que sean tentados sólo para conducirlos a
la virtud y ser probados en ella" (El Diálogo, parte II, c. 3, n° 43).  
El diablo es un enemigo temible. Se coloca delante de cada uno, observando nuestras debilidades; después tira las redes de acuerdo a nuestras inclinaciones. "Ya te he dicho- le aclara Dios a Sta. Catalina-
cómo el demonio invita a los hombres hacia el agua pútrida, la única que posee, cegándolos con las delicias y los honores del mundo. Los toma
con este anzuelo del placer bajo color de bien, ya que de otra suerte no podría tomarlos si no encontraran algún bien o deleite personal. El alma, en efecto, por naturaleza, apetece apetece el bien.
Pero es cierto que el alma, cegada a veces por el amor propio, no conoce ni discierne cuál sea el verdadero bien de provecho para el alma y para el cuerpo. Por esto el demonio en su maldad, viéndole cegado por el amor propio sensitivo, le propone distintos pecados, que tiene buen cuidado de pintar con color de algún provecho o algún bien. A
cada uno según su estado y sus inclinaciones. Lo que brinda al seglar, no lo brinda al religioso: una cosa ofrece a los prelados, otra a los poderosos..." (El Diálogo, p II, c 3, n°44).
Ataca también en los momentos de unión con Dios, de manera especial en la oración: "Muchas veces en el tiempo destinado a la oración llega el demonio con sus asaltos y tentaciones más que cuando se halla fuera de la oración. Lo hace para descorazonarla y para infundirle hastío de la oración, diciéndole muchas veces: "Esta oración no te sirve de nada, porque no deberías pensar ni atender a otra cosa que a lo que
estás diciendo". Esto le pone delante el demonio para causarle hastío y confusión de espíritu y que abandone la oración. Y la oración, sin embargo, es un arma con la que el alma se defiende de todo adversario cuando la sostiene con la mano del amor y con el brazo
del libre albedrío, manejada a la luz de la santísima fe" (El Diálogo, p. II, c. 4, n° 65).
También genera momentos de desaliento y a la vez de presunción. Ataca
produciendo tristeza desmedida, inquietud y turbación. Frente a esta tentación hay que elevarse con la misericordia de Dios. Pero otras veces lo hace con la presunción, de la cual hay que huir y abajarse por la humildad. "Acuérdate- le dice a Sta. Catalina- que, cuando el
demonio quería aterrarte y confundirte, queriéndote convencer que toda tu vida había sido un engaño, que tú no habías seguido nunca mi voluntad, tú entonces hiciste lo que debías   hacer y que mi bondad te dio para que hicieses, pues mi bondad jamás se niega a quien quiere recibirla: te elevaste con humildad hacia mi misericordia diciendo: "Yo confieso a mi Creador que mi vida estuvo siempre en tinieblas: pero me esconderé en las llagas de Cristo crucificado y me bañaré en su sangre. Así consumiré mis iniquidades y me gozaré con santo deseo en mi Creador”. Tu sabes que el demonio entonces huyó. Mas volvió luego con nueva batalla, queriendo hacerte engreír por orgullo, diciéndote: Tú eres perfecta y agradable a Dios: no tienes por qué afligirte ni llorar por tus pecados. Te di entonces gran luz y viste qué camino debías tomar: humillarte. Respondiste al demonio: "¡Infeliz de mí!; San Juan Bautista jamás pecó y fue santificado en el vientre de su madre, e hizo, sin embargo, tanta penitencia. ¡Y yo, que he cometido tantos pecados, jamás empecé a reconocerlos con llanto y verdadera contrición, considerando quién es Dios, a quién ofendo y quién soy yo, que lo ofendo! Entonces el demonio, no pudiendo sufrir la humildad de tu espíritu ni tu esperanza en mi bondad, te dijo: "Maldita seas, ya que nada puedo contra ti. Si te abato con la confusión, tú te elevas a lo alto de la misericordia; si te exalto, te abajas por la humildad hasta el infierno y en el infierno mismo me persigues: No volveré a ti, ya que me castigas con el bastón de la caridad" (ibíd.,p II, c 4, n°66). Elverdadero triunfo se da cuando el alma se baña con la Sangre de Cristo; de lo contrario las que son vencidas por el demonio portan su cruz y anticipan el infierno. Qué grandes son los sufrimientos provocados por los sobresaltos de la conciencia! ¡Cómo sufre el que desea venganza! Le roe continuamente el alma este deseo y se mata a sí mismo antes que mate a su enemigo. El primer muerto es él al matarse con el cuchillo del odio ¡Cuánto sufre el avaro, que por codicia llega a privarse de lo necesario! ¡Qué tormento el del envidioso, que se carcome en su corazón y no le deja gozarse en el bien de su prójimo! De todo lo que estos hagan con amor sensitivo, no obtienen más que sufrimiento, por el temor constante y desordenado. Han tomado la cruz del demonio, gustando de antemano las arras del infierno. Esta vida para ellos está llena de enfermedades de todas clases y si no se corrigen llegarán a la muerte eterna. Estos son los que se ven afligidos por las espinas de abundantes tribulaciones, torturándose a sí mismos por su propia voluntad desordenada. Tienen cruz para su corazón y para su cuerpo. Quiero decir que sufren interior y exteriormente sin mérito alguno, porque no sufren estos trabajos con paciencia, sino con impaciencia (El Diálogo,p II, c 3, b,N°48). Si no hay verdadera conversión, las almas corren el riesgo de perderse y de condenarse. El demonio es, en el infierno, el verdugo de las almas. El infierno, ciudad doliente y sin esperanzas, es la mansión del eterno sufriento."Viendo estos condenados, sumergidos en las tinieblas, tanta dignidad de la que ellos han sido privados, aumentará su pena y confusión, porque en sus cuerpos aparece la señal de las iniquidades cometidas con indecible pena y tormento.Cuando oigan aquella terrible palabra: Id, malditos, al fuego eterno (Mt. 25, 41), cuerpo y alma irán a vivir con los demonios, sin remedio alguno de esperanza y envueltos con todas las acciones depravadas cometidas. El avaro, con la inmundicia de su ambición,envuelto con las riquezas del mundo, que tan desordenadamente amó, arderá con ellas en el fuejo. El cruel con su crueldad; el inmundo con la inmundicia y su abyecta concupiscencia. El injusto, con sus injusticias; el envidioso con su envidia; el rencoroso, con su odio y rencor para con el prójimo. El amor desordenado de sí mismo, junto con el orgullo del que procedieron todos sus males, arderá también, y les proporcionará un tormento intolerable. Todos serán castigados de diversas maneras, alma y cuerpo juntamente. He aquí el fin miserable a que llegan estos que andan por el camino de abajo, por el río, no retrocediendo para reconocer sus culpas y para pedirme misericordia. Llegan a la puerta de la mentira, porque siguieron la doctrina del demonio, que es padre de la mentira, y este mismo demonio es su puerta, y por ella llegan a la condenación eterna, como antes te dije " (
El Diálogo, p II, c 3, a. 1, n° 42).

viernes, 26 de agosto de 2016

NUNCA SE SABE









Se dice que las medidas perfectas de un hombre son 80-03-80 80 años, 03 infartos, 80 millones en el banco.

Como esa perfección no es garantía de felicidad, y por otra parte, la mayoría no somos perfectos, conviene estar preparados para cualquier eventualidad.


Las emergencias pueden suceder en cualquier momento, y pueden ser de cualquier tipo. Ya sea una madre preocupada que presencia un accidente de su hijo menor, un transeunte que presencia un accidente de tráfico, o un joven deportista que ve como su amigo sufre un desgarro durante un partido de fútbol, todos ellos deberían estar preparados para prestar la ayuda y atención necesaria al herido mientras llega el apoyo médico profesional.
(Muerte y Vida. Gustav Klimt, 1916)


En muchos casos, estas atenciones pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte. Quizás sería bueno incluir nociones básicas obligatorias de primeros auxilios en la formación de los chavales y adultos, para que la gente sepa cómo actuar y no se quede paralizada.
Pero tiene especial importancia en el caso de INFARTO CEREBRAL o Apoplegía, que puede confundirse con un mareo sin importancia, o una ligera indisposición pasajera, cuando se trata realmente de algo muy grave, que requiere una capacidad de reacción eficaz en circunstancias en las que no se suele tener experiencia previa, todo es muy rápido y confuso, se aportan consejos bienintencionados pero contradictorios, falta la suficiente decisión para tomar medidas precisas... En definitiva, la gente alrededor de la víctima no es consciente de la gravedad de lo que están presenciando y dejan pasar un tiempo precioso.


BREVE DESCRIPCIÓN: Las apoplejías o infartos cerebrales le pueden dar a cualquiera, no sólo a los ancianos, y puede que en los momentos bajos pensemos en ello o nos preocupe. Es un tipo de enfermedad cardiovascular y se produce cuando un vaso sanguíneo que lleva oxígeno y nutrientes al cerebro se bloquea debido a un coágulo o una rotura del vaso. Cuando esto sucede, parte del cerebro se empieza a morir al no recibir la sangre oxigenada que necesita, y por ello es incapaz de funcionar adecuadamente, pudiendo dar lugar a una parálisis con daños irreparables o a la muerte.





RECONOCER UN INFARTO CEREBRAL a tiempo es cuestión de vida o muerte, dentro de las primeras 3 horas porque más allá, el cerebro queda dañado de forma irreversible y origina graves secuelas y a menudo, la muerte.



TRES SENCILLAS PRUEBAS que conviene MEMORIZAR,



1. Pedir al individuo que SONRÍA.
El primer síntoma es la debilidad facial






2. Pedirle que LEVANTE LOS BRAZOS.
El segundo síntoma es la falta de coordinación y debilidad en las extremidades superiores.









3. Pedirle que REPITA UNA FRASE SENCILLA CON COHERENCIA
(p. ej. “Hoy hace sol”...o para enlazar con la anterior prueba que repita "Esto es un atraco").
El tercer síntoma del infarto cerebral son los problemas de habla


Si la persona tiene problemas para realizar cualquiera de estas tres cosas, se debe llamar al servicio de emergencias inmediatamente y describir los síntomas por teléfono.



Nunca se sabe cuándo puede ocurrir, y ojalá nunca sea necesario, pero cualquiera puede descubrir a través de un test tan sencillo

miércoles, 24 de agosto de 2016

LOS ANGELES






Flores son los “ángeles y almas santas,con las cuales está ordenado aquel lugar y hermoseado como un gracioso y subido esmalte en (un) vaso de oro excelente”
(S. Juan de la Cruz,
Cántico
, 4, 6).
El estudio de los ángeles nos debe conducir al misterio de la creación de Dios: son obras maestras de Dios Creador.
Los ángeles, creaturas de Dios, están  por encima del hombre e infinitamente por debajo de Dios. Por encima del hombre, el cual goza de una posición singular: gracias a su cuerpo pertenece al mundo visible, mientras que por el alma espiritual, que vivifica el cuerpo, se halla en el confín entre lo visible y lo invisible. Los ángeles, que están entre los
hombres y Dios, pertenecen al mundo de lo invisible. Son seres espirituales.
La palabra ángel, en hebreo:malaq, y en griego:aggelos
significa mensajero,nuncio, enviado o embajador. Los ángeles son seres espirituales que tienen la función de mediación y de ministerio en las relaciones entre Dios y los hombres. Por aquí puede verse
que la palabra ángel no es un nombre personal,sino de oficio. Oigamos a San Gregorio:
"Es de saber que la palabra ángel es nombre de oficio, no de naturaleza. Aquellos santos espíritus de la patria celestial son siempre espíritus pero no siempre se les puede llamar ángeles, por que solamente son ángeles cuando por ellos se anuncia alguna cosa. " (In) Evang. 1.2,Hom.34,n.8:ML76,1250-

 
                                                LA EXISTENCIA
La existencia de los ángeles, afirma la Revelación, ha sido negada por muchos incrédulos y herejes. He aquí la lista de los principales errores :
1. Los saduceos , que, renovando el antiguo error de los epicúreos, "niegan la resurrección y la existencia de los ángeles y espíritus "(Act.23,8)
2. Los anabaptistas y ciertos protestantes liberales del siglo XVI afirman que la palabra ángel se emplea en la escritura para personificar las divinas operaciones , o las santas inspiraciones interna, o los hombres delegados por Dios para ciertos ministerios, etc.....,pero nunca para designar a los espíritus angelicos

3. Los racionalistas y materialistas de todos los tiempos, que no admiten más que lo que puede demostrar la razón natural, y que no existe nada fuera de la materia.
4. Los espiritistas identifican a los ángeles con las almas de los muertos, que tienen trato con los hombres y con frecuencia se aparecen en el mundo.
5. Ciertos exegetas racionalistas afirman que la idea de los ángeles la recibieron los judíos de los babilónicos durante la cautividad (siglo VI a.C
6. La Nueva Era, en su visión panteísta confunden a Dios con la creación de Dios, hacen de los ángeles energías y chispas del universo.
La existencia de los ángeles está revelada en la Biblia ,de ahí que, "si quisiéramos desembarazarnos de los ángeles, se debería revisar radicalmente la misma Sagrada Escritura y con ella toda la historia de la salvación. Toda la Tradición es unánime sobre esta cuestión. El Credo de la Iglesia es, en el fondo, un eco de cuando pablo escribe a los colosenses:
6. "Porque en Él (Cristo) fueron creadas todas las cosas del cielo y de la tierra, las visibles y las invisibles, los tronos, las dominaciones, los principados, las potestades; todo fue creado por El y para El" (1, 16)
La existencia de los ángeles es una verdad de fe. En la Sagrada Escritura hay innumerables testimonios del todo claros e inequívocos. He aquí algunos textos:
1.
Antes de la cautividad de Babilonia, y en seguida después del pecado de Adán y Eva, un querubín guarda la entrada del paraíso (Gen. 3, 24). Un ángel se aparece a Agar en el desierto (Gen. 16, 7); Un ángel detiene el brazo de Abraham para que no sacrifique a su hijo Isaac (Gen 22, 11); otro acompaña a Eliezer en busca de esposa para Isaac (Gen. 24,
7). Jacob ve en sus sueños una escala por la cual subían y bajaban los ángeles de Dios (Gen. 28, 12). Un ángel de Yahvé va delante de los judíos en su éxodo (Ex. 14, 19), etcétera.
2. Después de la cautividad de Babilonia un ángel protege a los jóvenes en el horno Daniel.3, 49), un ejército celeste adora a Dios (Neh.9, 6), el ángel Rafael acompaña al jovenTobías (Tob. 5, 4,6 ), etcétera.
3. En el Nuevo Testamento son innumerables los testimonios: el ángel Gabriel anuncia a María la encarnación del Verbo (Lc. 1, 26.38); otro avisa en sueños a San José (MT. 1, 20), otro le manda huir a Egipto (Mt. 2, 13) y volver después a Galilea (Mt. 2, 19).
En el nacimiento de Jesús aparecen multitud de ángeles (Lc. 2, 13); Cristo dice que los ángeles de los niños están viendo siempre la faz de su Padre celestial (Mt. 18, 19) y en Getsemaní le dice a Pedro que su Padre podría enviarle más de doce legiones de ángeles
(Mt. 26, 54), etcétera.
Ahora bien, los ángeles de que nos habla la Sagrada Escritura:
1. No son santas inspiraciones de Dios .como dicen los protestantes liberales - ni fuerzas de la naturaleza- como afirman los racionalistas
-porque ejercen acciones personales, hablan, ejecutan mandatos, llevan a feliz término los negocios, traen noticias,etcetera.
Ahora bien, los ángeles de que nos habla la Sagrada Escritura:
2.No son una personificación de las divinas operaciones como afirman los anabatistas-, puesto que aparecen como siervos y ministros de Dios, a quien reverencian y adoran (cfr. Salmo 90, 11; 96, 7; 102, 20; Mt. 4, 11).
3.No son las almas de los muerto, como deliran los espiritistas puesto que muchos de ellos pecaron apenas creado por Dios antes de la creación del hombre, y otros muestran poderes incomparablemente superiores a las fuerzas humanas.
4. son superiores a los hombres en fuerza y poder (2 Petr. 2,11). 15 no son energías, son seres espirituales, criaturas, y no se confunden con Dios ,contra la Nueva Era.

Los ángeles han sido creados por Dios; lo expresa las Santa Escrituras "Tú, ¿oh Yahvé?, eres único; Tú hiciste los cielos y los cielos de los cielos y su milicia... y los ejércitos de los cielos te adoran" (Neh. 9, 6); y el Magisterio de la Iglesia lo definió expresamente en los concilios IV de Letrán y Vaticano I (Dz 428 y 1783).
La existencia de los ángeles muestra la belleza y armonía del universo creado, pues para la perfección del universo se requiere cierta gradación en las criaturas en orden a manifestar la infinita perfección de Dios, creador de todas ellas. Y vemos que existen creaturas que se parecen a Dios únicamente en el existir, como las piedras; otras en el vivir, como las plantas y los animales; otras, en el entender imperfectamente, como el hombre.
Parece, pues, natural que existan otras creaturas puramente espirituales y perfectamente intelectivas (los ángeles) que se parezcan a Dios de la manera más perfecta en que pueden
parecércele las creaturas (cfr. S. Th., I, 50, 1).
Es necesario decir que los ángeles no son Dios sino creaturas, en dependencia de El.
Santo Tomás, el príncipe de los teólogos, hace el siguiente razonamiento teológico :
8. Es necesario decir que los ángeles, y todo lo que existe fuera de Dios, fue creado por Dios. Porque solamente Dios es su propio ser, y en todas las demás cosas el ser difiere de la esencia, como ya demostramos más arriba.
Luego es evidente que sólo Dios es el Ser por esencia, y que todas las demás cosas son seres por participación. Pero todo lo que es por participación tiene por causa lo que es por esencia, como todo lo encendido es causado por el fuego. Luego es necesario que los ángeles hayan sido creado por Dios" (
Suma Teológica, I,q , 61, a. 1)
8. Es necesario decir que los ángeles, y todo lo que existe fuera de Dios, fue creado por Dios. Porque solamente Dios es su propio ser, y en todas las demás cosas el ser difiere
de la esencia, como ya demostramos más arriba.
“Luego es evidente que sólo Dios es el Ser por esencia, y que todas las demás cosas son seres por participación. Pero todo lo que es por participación tiene por causa lo que es
por esencia, como todo lo encendido es causado por el fuego. Luego es necesario que los ángeles hayan sido creado por Dios" (
Suma Teológica, I, q. 61,a. 1).
Estos seres espirituales han sido creados por Dios, encontrándose en un orden
jerárquico. La palabra jerarquía, del griego: ierós: sagrado, y
significa orden sagrado. Se refiere por consiguiente a todos aquellos que tienen mando o
autoridad sagrada sobre sus subordinados. El primero en hablar de jerarquía angélica fue
Dionisio Areen su clásica obra de
De CHierarchia. Su clasificación fue aceptada, en general por los padres y teólogos posteriores, dado su enorme prestigio. Para Dionisio jerarquía es "un orden sagrado, un saber y actuar lo más próximo posible a la Deidad, que tiende a la imitación de Dios en proporción de las luces que de El recibe; la
Hermosura de Dios, tan simple, tan buena, origen de toda perfección no admite en si la
menor desemejanza. Dispensa a todos, según el mérito de cada cual, su propia luz, y los
perfecciona revistiéndolos misteriosa y establemente de su propia forma. La jerarquía, pues,
tiene por fin lograr en las criaturas, en cuanto sea posible, la semejanza y unión con Dios.
Una jerarquía tiene a Dios como maestro de todo saber y acción." (De Caelesti Hierarchia
 cap. 3, 1). Dionisio divide los nuevos coros en tres jerarquías:
La primera jerarquía; es la más cercan a Dios, la más inherente y la más unida al ser divino, la componen los siguientes coros
1.Los serafines incandescentes de fuego y amor, con el que inflaman a los demás.
2. Los querubines que llenan de ciencia divina, reflejan la luz divina e iliminan a los demás.
3. Los tronos , cuyo nombre designan un estado eminente.


9 Segunda Jerarquía: Ocupa un lugar intermedio y sirve de enlace entre la primera,que está en contacto con Dios, y la tercera, en contacto con las criaturas. Está formada por, espíritus libres de toda opresión que, sin el menor temorpor los siguientes coros: 1° Las dominaciones servil, permanecen solícitos ante Dios, están continuamente a su servicio y dominana los espíritus angélicos inferiores.

2° Las virtudes, que dotadas de una fuerte e invencible virilidad, manifiestan en
todos sus actos una potencia deiforme, impiden cualquier disminución de la luz
divina infusa y prestan a los ángeles inferiores la fortaleza que necesitan.
3° Las potestades, que incapaces de abusar tiránicamente de su poder y siempre
invenciblemente dirigidos hacia las cosas de Dios, prestan a los demás ángeles un
concurso bienhechor.
Tercera Jerarquía. Es la más alejada de Dios y la más próxima al hombre, sobre el
que ejercen de continuo su benéfica influencia. Está compuesta por los siguientes coros:
1° Los principados, dirigen las obras ministeriales que han de ejecutarse por orden
de Dios.
2° Los arcángeles, encargados de anunciar a los hombres las cosas más importantes
y trascendentales.
3° Los ángeles, que anuncian las cosas de menor importancia.
Aunque estos seres espirituales son seres personales, creados "a imagen de Dios",
están agrupados en una "sociedad" angélica. "Aún teniendo en cuenta el lenguaje analógico
y representativo del texto sacro
-podemos deducir que estos seres personas, casi agrupados en sociedad, se subdividen en órdenes y grados,
correspondientes a la medida de su perfección y a la tareas que se les confía. Los autores
antiguos y la misma liturgia hablan también de los coros angélicos (nueve, según Dionisio
Areopagita). La teología, especialmente la patrística y medieval, no ha rechazado estas
          


Espíritus puros, la imagen más cercana y semejanza del Creador, fueron el efecto de un acto divino de la creación. Un mundo de los espíritus fue producido, a la vez, en su plenitud y en su grandeza. Cuando, en la palabra del Todopoderoso, los primeros rayos de luz iluminaron el mundo sin forma primitiva, siendo "envuelto en una niebla tan en pañales", una canción maravillosa, una melodía alegre llena los cielos nuevos con cepas sin fin. El Señor recuerda estos tiempos primordiales cuando pregunta: "?... ¿Dónde estabas tú cuando yo echaba los cimientos de la tierra Cuando las estrellas del alba alababan, y todos los hijos de Dios hecho alegre melodía." [Job 38: 4, 7] Estos "hijos de Dios", testigos vivos de la creación del universo material, eran nuestros ángeles, las estrellas de la mañana de la creación.

Es un artículo de fe, firmemente establecido en la Escritura y en la Tradición, y claramente expresada en la Doctrina Cristiana desde el principio, que este mundo de los espíritus, nuestros Ángeles, comenzó con el tiempo y fue creado por Dios. Esta creencia tradicional de ambos, el Antiguo y el Nuevo Testamento se le dio una expresión más formal y solemne en el cuarto Concilio de Letrán en 1215: [Dios] "por su poder omnipotente creado juntos en el principio del tiempo ambas criaturas, lo espiritual y lo corporal , es decir, la angélica y lo terrenal, y después la humana, por así decirlo una criatura intermedia, compuesta de cuerpo y espíritu. " [RE. 428.

A partir de esta definición vemos que los espíritus angelicales fueron creados cuando comenzó el tiempo y no desde la eternidad. Al igual que todas las otras criaturas que fueron producidos por el poder omnipotente de Dios, de la nada. Sería herético afirmar que los ángeles son una emanación de la sustancia divina. [Concilio Vaticano [I], D. 1804] sustancias espirituales no se dividen o se separan o se multiplican en cualquier forma que sea, ni cambian uno a otro; su existencia individual sólo puede explicarse por la creación.

La creación de los Ángeles se afirma implícitamente en todos los pasajes de la Sagrada Escritura en la que se lee que todas las cosas fueron hechas por Dios; explícita y formalmente su creación es mencionado por San Pablo en una de esas enumeraciones incompletas de las órdenes angélicas: "En él [el Hijo de Dios, el Logos] fueron creadas todas las cosas en el cielo y en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, o Dominaciones, sean principados, sean potestades; todo fue creado por Él y en Él ".








sábado, 20 de agosto de 2016

QUE HACEMOS ? QUE DIFICIL SE HACE COMER U N ASADITO

Ahora que el asado a pasado a ser un plato de lujo, hablemos por lo menos de las vacas haciendo un recorrido por el mundo .


VACAS Y MODELOS ECONÓMICOS


En las principales Escuelas de Negocio intentan explicar a sus alumnos los distintos modelos económicos y han llegado a la conclusión de que En las Vacas está la Solución.

Socialismo:
Tú tienes 2 vacas
El estado te obliga a darle 1 a tu vecino. Los impuestos y la mala gestión pública te obligan a ti y al vecino a sacrificar las vacas, aprendes inglés y tratas de escapar al extranjero.

Comunismo:
Tú tienes 2 vacas.
El estado te las quita y te da algo de leche. La mezclas con agua y la cambias por un poco de sucedáneo de margarina.

Fascismo:Tú tienes 2 vacas.
El estado te las quita y te vende algo de leche y te pones a desfilar para agradecer al amado líder su buena leche.

Nazismo:
Tú tienes 2 vacas.
El estado te las quita, te obliga a una confesión por corrupto y traidor a la raza y te dispara en la cabeza. Desapareces sin muelas de oro.





Burocratismo:Tú tienes 2 vacas.
El estado te pierde una, ordeña la otra y luego se le cae la leche al suelo. Se nombra una comisión investigadora que no llega a ninguna conclusión determinante. Pagas las costas.






Capitalismo Neoliberal:
Tú tienes 2 vacas.
Vendes 3 de tus vacas a tu empresa que cotiza en bolsa mediante letras
de crédito abiertas por tu cuñado en el banco.
Luego ejecutas un intercambio de participación de deuda con una
oferta general asociada con lo que ya tienes las 4 vacas de vuelta,
con exención de impuestos por 5 vacas.
La leche que hacen tus 6 vacas es transferida mediante intermediario
a una empresa con sede en las Islas Cayman que vuelve a vender
los derechos de las 7 vacas a tu compañía.
El informe anual afirma que tú tienes 8 vacas con opción a una más.
Coges tus 9 vacas y las cortas en trocitos.
Luego vendes a la gente tus 10 vacas troceadas.
Un periodista destapa el escándalo de que tú sólo tienes 2 vacas. Te querellas y lo callas.


Capitalismo tradicional:
Tú tienes 2 vacas.
Vendes una y te compras un toro.
Haces más vacas.
Vendes las vacas y ganas dinero.
Montas una explotación ganadera
Tus hijos siguen cursos avanzados y arruinan la explotación familiar. Tus nietos trabajan en un kebab.



Economía japonesa:
Tú tienes 2 vacas.
Las rediseñas a escala 1:10 y que te produzcan el doble de leche. Pero no te haces rico.
Ruedas ‘Vakimon’ un popular serie ultraviolenta y soez para escolares.
Te forras.





Economía rusa:
Tú tienes 2 vacas.
Cuentas y tienes 5 vacas.
Vuelves a contar y te salen 257 vacas.
Vuelves a contar y te salen 3 vacas.
Dejas de contar vacas y abres otra botella de vodka.


Economía alemana:
Tú tienes 2 vacas.
Mediante un proceso de selección natural y artificial consigues que vivan 100 años,
coman una vez al mes y se ordeñen solas.
Los chinos te copian la patente.

Economía china:Tú tienes 2 vacas.
Tienes a 300 tíos ordeñándolas.
Explicas al mundo tu increíble ratio de productividad lechera.
Disparas a un periodista que se dispone a contar la verdad.


Capitalismo americano:
Tienes 2 vacas.
Vendes una y fuerzas a la otra a producir la leche de cuatro vacas.
Te quedas sorprendido cuando ella muere.

Economía iraquí:
Tú no tienes vacas.
Nadie cree que no tengas vacas, te bombardean y te invaden el país.
Tú sigues sin tener vacas.




Economía india:
Tú tienes 2 vacas.
Las pones en un altar para adorarlas.
Después sigues comiendo arroz al curry.

Economía suiza:Hay 5000000000 vacas.
Es obvio que tienen dueño pero nadie parece saber quién es. Pastan en prados siempre verdes, dan leche con chocolate.



Economía francesa:
Tú tienes 2 vacas.
Entonces te declaras en huelga, organizas una revuelta
violenta y cortas todas las carreteras del país, porque tú lo que quieres son 3 vacas.


Economía neozelandesa:Tú tienes 2 vacas.
La de la izquierda te parece cada día más atractiva

Capitalismo italiano:Tienes 2 vacas.
Una de ellas es tu madre, la otra tu suegra,
¡¡maledetto!!!


Capitalismo británico:
Tienes 2 vacas.
Las dos están locas.





Economía española:
Tú tienes 2 vacas, pero no tienes ni idea de donde están.
Pero como ya es viernes, te bajas a desayunar al bar que tienen el Marca.
Si acaso, ya te pondrás a buscarlas el miércoles después del puente de San Aniceto.




Y finalmente un consejo de la Sociedad Vacuna Mundial,