viernes, 17 de marzo de 2017

MUÑECAS ROTAS POR EL CAMINO





¡ las mujeres que salen por placer para vivir la vida como dicen   con muchos hombres, y los "hombres" bueno machitos, salen con muchas mujeres son llamados "prostitutos", y dejo afuera algunas mujeres que lo hacen porque tienen que dar de comer a sus hijos y ella, y no tiene a nadie que las ayuda a ellas, va mis respeto y no la califico como al resto de las mujeres y hombres que no tienen calificativos para realizarlo!.
 LOS INVITO A  PENSAR , ¿ QUIEN ES MÁS PROSTITUTA, LA MUJER QUE POR SU GRAN NECESIDAD ,POR SUS HIJOS, Y MUCHAS PORQUE SON ESCLAVAS DE TRATAS SALEN A LA CALLE A VENDER SUS CUERPOS O LA QUE POR EL PLACER DE VIVIR EL MOMENTO SE ACUESTA CON CUALQUIER HOMBRE?









Soy tan sólo una muñeca que no sabe de amor
El corazón pongo en mi canción (poupée de cire, poupée de son)
Soy de seda, soy de trapo, pero no de salón
Mi vida es dulce como un bombón (poupée de cire, poupée de son)
En mis discos pueden ver mi corazón tal como es
Y mi voz se puede oír en todas partes a la vez
Todas las demás muñecas ríen alrededor
Eso es que bailan con mi canción (poupée de cire, poupée de son)
Esas mismas que se mueven por un sí, por un no
Esas que juegan con el amor (poupée de cire, poupée de son)...

Cantaba la dulce Karina en la versión en español de Poupèe de Cire (France Gall 1965) ¡Qué tiempos felices y cuántas muñecas de cera rotas por el camino!
 Una recomendación:

La película francesa "Caos" de la estupenda directora Coline Serreau denuncia con dureza la existencia de mafias que esclavizan a jóvenes indefensas, a la vez que critica la situación de los inmigrantes para integrarse en la vida occidental, y la falta de solidaridad que encuentran. Una gran película con todos los ingredientes para que guste; ritmo trepidante, toques de humor inteligente, y una radiografía muy aguda de la sociedad francesa, sin caer en la vulgaridad.




¿Posibles Soluciones?
Hay quien opina que las prostitutas deberían denunciar a sus explotadores. Quizás buena idea pero poco práctica, teniendo en cuenta las difíciles situaciones personales y familiares de las víctimas, indefensas y amenazadas.

Otros opinan que debería legalizarse...Un poco absurdo cuando el 90% de las personas que ejercen la prostitución, lo hacen contra su voluntad, y esa legalización supondría dar legitimidad a estas mafias, y condenar definitivamente a sus víctimas.


Está también lo que se ha llamado la Solución Sueca, que tiene bastante sentido común:

Se basa en una ley de 1999, que en la práctica ha hecho desparecer la prostitución, nativa y extranjera, de Suecia y tiene 3 puntos: Penaliza la compra de servicios sexuales, despenaliza la venta de servicios sexuales y provee de amplios fondos sociales para cualquier prostituta que quiera dejar de serlo. En definitiva, se trata de castigar al cliente y al explotador, y socorrer a la víctima de la explotación sexual, sea mayor o menor de edad.

"En Suecia la prostitución es considerada como un aspecto de la violencia masculina contra mujeres, niñas y niños. Es reconocida oficialmente como una forma de explotación de mujeres, niñas y niños, y constituye un problema social significativo..
 La prostitución es el hecho de que una persona practique por causa de retribución, cuando generalmente no dispone de ningún otro medio de subsistencia, relaciones sexuales habituales, constantes y repetidas, con todo el que viene y a la primera petición, sin escoger ni rechazar su socio, teniendo como objeto principal la ganancia y no el placer. Otra definición dice que prostitución es la relación sexual en la que media el dinero como motivo y se realiza con más de una persona. Generalmente la ejercen las mujeres, pero también hombres y menores, tanto niños como niñas, en forma heterosexual o bien homosexual.     Hay quien afirma que para un joven el ir de prostitutas supone un progreso en el desarrollo de su sexualidad y personalidad. Se trataría de un período transitorio con una sexualidad anónima, porque no interesa una mujer determinada, sino que en sociedades deformadas por concepciones machistas, es un medio de iniciación sexual. Para quienes así piensan sería un progreso porque inicia al joven en la técnica amatoria, y si no lo hace así se pone en peligro de no adquirirla, lo que sería fuente en el futuro de tensiones matrimoniales.
Esta opinión es una atrocidad, no sólo en el aspecto moral, sino también en el psicológico. Las relaciones sexuales nunca se deben reducir a algo meramente biológico, y cuando se hace así, es una depravación. En el acto prostitucional se trata a la otra parte como un mero objeto de placer. Para bastante gente, la sexualidad es una mercancía que se puede comprar. Es evidente que con ello se deshumaniza a las prostitutas, abusando de ellas al considerar su sexualidad como una mera mercancía, sin respetarlas en su dignidad de ser humano. Estas personas que se hacen a sí mismas mercancías o se ven obligadas a ello, quedan arruinadas afectiva y también en muchas ocasiones sanitariamente. La prostitución es una actividad mala en sí misma, porque trivializa el sexo y convierte la relación íntima en un mercado, en lugar de una entrega amorosa entre dos personas.
Pero también es mala para el que se abandona a una sexualidad meramente instintiva. Lo fundamental es siempre el amor y el acto sexual realizado con prostitutas es un acto en el que éste está ausente y por tanto es una relación despersonalizada que no sirve para que dos se encuentren realmente. Aunque el acto físico sea idéntico, sin embargo pocas cosas hay más distintas que un acto sexual en el que está presente el amor de aquél en el que no lo está. Muchos, cuando empiezan a tener relaciones sexuales, lo único que buscan es pasárselo bien, sin pensar en las consecuencias. Además no todo se puede comprar y hay riquezas que están fuera del comercio, como el don de mi cuerpo en una relación amorosa, de la que la prostitución o la relación sexual genital sin entrega amorosa son sólo  imitaciones groseras. El acto sexual se degrada y se pervierte sin amor, haciéndose sexo animal en el sentido más bajo de la palabra.
 FUENTE VARIAS CON ARREGLOS PROPIOS

martes, 14 de marzo de 2017

DIA DEL JUICIO FINAL





Día del Juicio Final
Dies Irae, traducido como el Día de la Ira, es un himno latino medieval que refleja con temor santo el día del Juicio Final. En ese día, cada uno de nosotros estará delante del tribunal de Dios para responder por las obras de su vida. Se exigirá la cuenta más estricta de cada uno de nosotros. Ante este Juez ni siquiera el más pequeño pecado puede ser ocultado. Todo acto y pensamiento será revelado, y las almas de toda la humanidad serán tamizadas como el trigo. Mientras que los salvos entrarán en el Cielo, los condenados serán arrojados a los fuegos eternos con Satanás y sus demonios.

Siempre tengamos en cuenta la cuenta que tendremos que rendir al Juez Divino. ¿Qué respuesta daremos para nuestras vidas cuando en ese día los mismos santos se preocuparán por dar un relato completo de sus obras? Con un temor reverencial, preparémonos para el juicio de que depende nuestra eternidad. Confiemos siempre en nuestra intercesora principal, la Santísima Madre de Dios.

Dies Irae se cree que se originó tan tarde como el siglo XIII, pero su autoría ha sido atribuido de diversas maneras a Fray Tomás de Celano, al Cardenal Latino Malabranca Orsini, San Gregorio Magno, San Bernardo de Clairvaux y San Buenaventura.

Es aquí cantado por el Alfred Deller Consort



Escucha a los Dies Irae



Dies irae, muere illa,
Solvet saeclum in favilla:
Teste David cum Sibylla.
Quantus temblor est futurus,
Cuando iudex est venturus,
Cuncta stricte discussurus.
Tuba mirum spargens sonum,
Por sepulcra regionum,
Coget omnes ante thronum.
Mors stupebit et natura,
Cum resurget creatura,
Iudicanti responsura.
Liber scriptus proferetur,
En quo totum continetur,
Unde mundus iudicetur.
Judex ergo cum sedebit,
Quidquid latet apparebit:
Nil inultum remanebit.
Quid sum miser tunc dicturus?
¿Quién patronum rogaturus?
Cum vix iustus sit securus.
Rex tremendae maiestatis,
Qui salvandos salvas gratis,
Salva yo, fons pietatis.
Recordare Iesu pastel,
Quod sum causa tuae viae:
Ne me perdas illa die.
Quaerens me, sedisti lassus:
Redemisti crucem passus:
Tantus labor non sit cassus.
Iuste Iudex ultionis,
Donum fac remissionis,
Ante diem rationis.
Ingemisco, tamquam reus:
Culpa rubet vultus meus:
Supplicanti parce Deus.
Qui Mariam absolvisti,
Et latronem exaudisti,
Mihi quoque spem didisti.
Preces meae non sunt dignae:
Sed tu bonificación benigne,
Ne perenni cremer igne.
Inter oves locum praesta,
Et ab haedis me sequestra,
Estatuillas en parte dextra.
Confutatis maledictis,
Flammis acribus addictis,
Voca me cum benedictis.
Oro supplex et acclinis,
Cor contritum quasi cinis:
Gere curam mei finis.
Lacrimosa muere illa,
Qua resurget ex favilla.
Judicandus homo reus:
Huic ergo parce Deus.
Pie Iesu Domine,
Dona eis requiem. Amén.

 

Día de la ira, ese día,
A medida que el mundo se disuelve en las cenizas,
Testificado por David y la Sibila.
¡Oh, cuán grande será el temblor,
Cuando el Juez descenderá,
Investiga todas las cosas estrictamente.
La trompeta, que emite un sonido maravilloso,
A través de los sepulcros de todas las regiones,
Convoca a todos ante el trono.
La muerte y la naturaleza se maravillarán,
Cuando estas criaturas son resurgentes,
Al juez respondiendo.
El libro escrito será presentado,
En el que todo está contenido,
De donde el mundo será juzgado.
El Juez, por lo tanto, se sentará,
Revelando todo lo que está oculto:
No quedará nada sin vengarse.
¿Qué diré yo, desgraciado?
¿Qué patrón rogaré,
¿Cuándo incluso los justos no son seguros?
Rey de tremenda majestad,
Que libremente da la salvación a los salvos,
Sálvame, oh, fuente de misericordia.
Recuerda, Jesús piadoso,
Que soy la causa de Tu camino:
No me pierdas ese día.
Buscandome, Tú te hundiste cansadamente:
Redimiéndome sufriendo la Cruz,
No debe perderse un trabajo tan grande.
Justo Juez de venganza,
Hace un regalo de la remisión,
Antes del día de las cuentas.
Suspiro, como el culpable:
Mi cara se enrojece de culpa:
Excepto el suplicante, Oh, Dios.
Tú, que absolvió a María,
Y oyó al ladrón,
Dame esperanza también.
Mis oraciones no son dignas:
Pero Tú que eres bueno, concede graciosamente,
Para que yo no sea quemado en fuego eterno.
Entre las ovejas me conceden un lugar,
Y lejos de las cabras me separan,
Poniéndome en la mano derecha.
Una vez que los malditos han sido silenciados,
Condenado a las llamas acre,
Llámame con los bienaventurados.
Orando humildemente y arrodillándose,
Mi corazón contrito como ceniza:
Cuida de mi final.
Lloroso será ese día,
¿Por qué levantarse del polvo?
El hombre culpable será juzgado:
Excepto ellos, Oh, Dios.
Señor Jesús,
Concédeles descanso. Amén.


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El juicio final de Hans Memling
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Fuente  tredition