jueves, 9 de septiembre de 2010

EL EFECTO MARIPOSA


A veces basta un pequeño y sencillo símbolo para llevar en silencio palabras de vida a quien más las necesita… Cuentan que un hombre amante de la naturaleza contemplaba un día asombrado cómo una mariposa trataba de liberarse del capullo, haciendo fuerza contra sus paredes, para poder al fin echar a volar. Habían transcurrido ya unas cuantas horas desde que apareciera la primera abertura en el esqueleto externo de la crisálida y, llegado cierto momento, nuestro protagonista concluyó que el hermoso insecto no sería capaz de progresar más por sí solo. crisalida.jpgAsí pues, decidido a ayudarla y a evitarle mayores sufrimientos, aquel curioso observador sacó del bolsillo una navaja y rasgó el capullo, para que la criatura pudiera salir fácilmente al exterior. Esperaba verla desplegar sus alas y agitarlas con frenesí. Sin embargo, el cuerpo de la mariposa estaba atrofiado y sus alas, aplastadas. Apenas podía moverse. Ya nunca sería capaz de volar.
Tiempo más tarde, aquel hombre descubriría que el terrible esfuerzo que durante horas estuvo contemplando, el que finalmente él había decidido evitar con un preciso corte de navaja, es precisamente el mecanismo que ha dispuesto la naturaleza para que las mariposas puedan robustecer su cuerpo y salir de la crisálida preparadas
para emprender el vuelo, luchar por atravezar la pequeña abertura (pasar por la puerta estrecha) es la única forma que tienen de conseguir el vigor suficiente para iniciar el camino que están llamadas a vivir. En esa debilidad, se hacen fuertes.

Un escaparate repleto de mariposas de colores, en una pequeña tienda de artesanía, me dio la respuesta. Mariposas de cerámica pintadas a mano, cada una con tonalidades distintas, cada una de un tamaño diferente. Cada una especial.
Así nosotros , cada uno somos muy especiales ante DIOS  Nuestro Señor; Así de simple, llenos de complejidades, en nuestro camino asia Él  , con obstáculos o sin ellos, son tanbién la ayuda que en muchos casos, necesita nuestra alma para volar más alto, solo debemos tomar de la gracia inagotable y Divina que nuestro Señor nos pone al alcance de nuestro corazón endurecido por los malos pensamientos, tambíen podemos elegir, que es una gracia.



Pedí fuerzas… y Dios me dio dificultades para hacerme fuerte.
Pedí sabiduría… y Dios me dio problemas para resolver.
Pedí prosperidad… y Dios me dio talentos para trabajar.
Pedí coraje… y Dios me dio obstáculos para superar.
Pedí favores… y Dios me dio oportunidades.
Pedí amor… y Dios me dio personas a las que entregarme.

Quizás incluso no recibí nada de lo que pedí…
pero recibí todo lo que precisaba.


A veces basta un pequeño y sencillo símbolo para llevar en silencio palabras de vida a quien más las necesita… Yo las necesitaba.

Ahora hay algo nuevo en mi , algo ardiente y bibranre que me impulsa cada día a confiar en un mañana nuevo lleno de esperanzas y de un santo temor, y esperar que se presente el momento de mi juicio particular .
Que el Señor se apiede de nosotros, y de mi que soy
un pecador.

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